Cada cambio deja una huella en el rostro antes que en las palabras.
Detener sobre película ese tránsito mientras ocurre. Para no olvidar lo que éramos y aquello en lo que nos estamos convirtiendo.
Es la forma más íntima del retrato introspectivo. Nace cuando en tu vida hay un cambio que merece ser visto, y no solo recordado.

Un cambio no se pone en pose: se deja fotografiar solo si quien lo atraviesa tiene el tiempo de llegar y la certeza de no ser juzgado.
Mi trabajo no es hacerte parecer distinto de como eres en ese momento. Es reconocer lo que estás atravesando y devolvértelo en una imagen a la que podrás volver cuando hayas completado tu transformación.
Cuándo nace este trabajo
No hace falta un motivo llamativo. Hace falta un tránsito de verdad:
- Un renacer personalLa salida de una etapa, una decisión que te ha cambiado, un comienzo que quieres marcar.
- Una transformación del cuerpoUn proceso físico, una transición, un embarazo, una recuperación: el cuerpo que se vuelve otra cosa.
- Una metaEl momento que cierra un capítulo y abre otro, y que quieres guardar antes de que se vuelva normal.
- Un cambio de identidadAlgo en lo que te has convertido y quieres mirar a la cara, en vez de dejarlo difuminarse.

Una sesión, o un recorrido
A veces basta una sola sesión, densa: el cambio ya ha ocurrido y hay que reconocerlo. Otras veces es un trabajo en el tiempo — varios encuentros que siguen el tránsito mientras sucede, y devuelven una secuencia en vez de una sola toma.
Decidimos juntos la forma, según dónde estés. No existe un formato correcto: existe el tuyo.
Recorridos
¿Hay un tránsito que estás viviendo? Hablemos.
Cómo trabajamos
Antes que nada hablamos, sin prisa: me cuentas el tránsito, yo te digo qué veo y qué forma puede tomar. Luego elegimos tiempos y lugares — un estudio en Milán, o un sitio que pertenece a tu historia. El día de la sesión trabajamos con calma, dejando sitio a lo que no es pose. Al final miramos juntos las imágenes y elegimos las que de verdad te reconocen.
Discreción
Un tránsito personal es materia delicada. Decides tú cuánto mostrar — un rostro, un cuerpo, un detalle — y cómo podrán usarse las imágenes. Cualquier uso público ocurre solo con tu consentimiento por escrito, y lo que eliges guardar en privado sigue siendo privado. Si lo prefieres, se trabaja con total reserva.
Preguntas más frecuentes
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¿Hace falta una sola sesión o varios encuentros?
Depende de la forma que elijamos: una sola sesión densa, o un recorrido en varios encuentros que sigue el cambio en el tiempo.
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¿Puedo no mostrar el rostro?
Sí. Un cuerpo, un gesto, un detalle pueden contar un tránsito tanto como un rostro. Decides tú cuánto mostrar.
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Es un trabajo muy personal: ¿cómo se protege mi privacidad?
Las imágenes son tuyas. Cualquier uso público ocurre solo con tu consentimiento por escrito, y lo que eliges guardar en privado sigue siendo privado.
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¿Dónde se hace?
En Milán, en un estudio o en un sitio que tenga sentido para tu historia. Durante el año llevo también el trabajo a otras ciudades, de gira.
Empecemos con una conversación
Cuéntame qué tienes en mente, o aunque solo sea de dónde surge la idea. Te respondo yo.
- Correo electrónico
- dan@danphotostudio.com
- Teléfono
- +39 351 793 2905
Las sesiones se realizan en distintos estudios de Milán o en exteriores, según se acuerde cada vez.
Dónde estamos
Via Conservatorio 30,
20122 Milán (MI), Italia
+39 351 793 2905
www.danphotostudio.com
Horario de apertura: Lunes-sábado 09:00-20:00 | Domingo cerrado